
Una mirada que lo dice todo, la tuya, en tu mirada una estrella, un niño pequeño que no se preocupa por nada, solo por ser feliz y hacer feliz a los que le rodean, pero siempre llega el momento en el que toca madurar, afrontar la realidad y todo lo que ello conlleva a tomar decisiones de las que luego te puedes arrepentir, o tal vez no. Siempre hay que pensar que esta vida es como una moneda, aveces saldrá cara y otras cruz, pero quisiera decirte que igual que tendrás grandes, grandísimos momentos de felicidad, también habrá por desgracia malos momentos, en las que como otras ocasiones, la gente que te rodea, te intentará ayudar en todo. No sabría cómo ni por dónde empezar para decirte lo mucho que te aprecio... o incluso... que te quiero, nunca pensé que podrías entrar en mi vida tan fácil y que costase tanto sacarte de ella... y la verdad, es que no puedo; no me quedan más fuerzas para nada después de lo que sucedió, después de cada palo, y es que van uno trás otro y no lo soporto... Por eso me gustaría explicarte, decirte que almenos me pienses, no me dejes caer en el olvido como otros tantos de tus recuerdos, porque no te dejaré, me quedaré renegada viendo cómo me olvidas, cómo me ignoras, cómo ya ni me piensas... Y es que no sabría explicarte lo que siento, porque estoy hecha un mar de lios y de lágrimas, que no se siquiera si merece la pena que las derrame por tí... Así, te pediría por todos los medios que me dieras una única oportunidad, para demostrarte que no hay quién te quiera, que te aprecie más que yo. Que después de todo, todos nos merecemos querer y ser queridos...
~Quiero contarte que esto me supera, me es imposible...~
No hay comentarios:
Publicar un comentario